• Un receptor del sistema inmunitario, llamado NKG2C, podría ser el responsable de los casos graves de COVID-19.
  • El 4% de la población carece de él y el 30% sólo lo presenta parcialmente.

Las variantes genéticas de los huéspedes del SARS-CoV-2 podrían estar favoreciendo el desarrollo de los casos graves de COVID-19.

Un nuevo estudio publicado en Genetics in Medicine de Nature, ha identificado que la falta o ausencia parcial de un receptor del sistema inmunológico está ligada al progreso grave de los pacientes con COVID-19.

El receptor se conoce como NKG2C, y forma parte de uno de los mecanismos imprescindibles del sistema inmunológico para responder a una infección.

El 4% de la población carece de él y el 30% sólo lo presenta parcialmente, conforme a los hallazgos Universidad de Medicina de Viena, Austria.

El receptor NKG2C es uno de los receptores activadores específicos de la superficie de las células asesinas (NK, natural killer en inglés), que se comunican con la célula infectada a través del HLA-E, una de sus estructuras específicas.

Es decir, conducen a la destrucción de las células infectadas con el SARS-CoV-2.

“La ausencia del receptor fue especialmente frecuente en los pacientes que tuvieron que ser tratados por COVID-19 en las unidades de cuidados intensivos, independientemente de la edad o el sexo“, explicita la viróloga y partícipe del estudio, Elisabeth Puchhammer-Stöckl.

Asimismo, detectaron que las variaciones genéticas en el HLA-E de la célula infectada también se asociaron con la gravedad de la enfermedad, aunque en menor medida.

En otras ocasiones, la genética también ha sido motivo de estudio para COVID-19.

Un grupo de investigadores detectó que el gen TLR7 (cromosómico X), que debe determinar al intruso y activar posteriormente la defensa, podría ser la razón de la severidad de la enfermedad.

Otro de los estudios publicados en Nature calcula que la posibilidad de desarrollar un caso grave de COVID-19 tiene una estrecha relación con genes neandertales, que han heredado el 50% de la población del sur de Asia y el 16% de Europa.

En esta misma línea, una investigación que también apuntó a varios medicamentos para pacientes con riesgos de casos graves, identificó 5 genes asociados a los más severos.

Según los científicos, estos 5 genes (IFNAR2, TYK2, OAS1, DPP9 y CCR2) explican la diferencia entre los positivos leves y fatales de COVID-19.

Conforme a las declaraciones de Puchhammer-Stöckl, el hallazgo más reciente podría ser un objetivo importante para los medicamentos que podrían ayudar a tratar el COVID-19 grave.