• Muchas personas creen que cuando se trata de medicina, “natural” es mejor, más saludable y más seguro que un medicamento “no natural” o sintético.

 

La naturaleza ha sido bondadosa con nosotros. La naturaleza nos dio aspirina y morfina y otros medicamentos derivados de las plantas. El uso de plantas como medicamentos tiene una larga historia en el tratamiento de la enfermedad y las plantas han desempeñado un papel importante en la mejoría de la salud.

Pero no todos los productos de la naturaleza han mostrado ser eficaces.

Algunos suplementos dietéticos y herbarios no han mostrado beneficios cuando los científicos los han estudiado. Por ejemplo, varios de los principales estudios de la hierba equinácea no encontraron pruebas de beneficios contra el resfriado común. Los estudios del gingko, incluido un estudio grande que reclutó más de 3000 adultos mayores, encontraron que los suplementos de gingko no ayudaron a prevenir o disminuir la demencia o el deterioro cognitivo.

Y los medicamentos “naturales”, contrario a lo que muchos podrían pensar, no carecen de efectos secundarios. Algunos, incluso, podrían tener serios riesgos de seguridad.

Por ejemplo, la kava, una planta nativa de las islas del Pacífico sur y a menudo utilizada como un suplemento dietético para la ansiedad, podría estar asociada con una grave lesión hepática. La efedra, un arbusto perenne nativo del Asia central y Mongolia que se ha usado por siglos para los resfriados, la fiebre y otras afecciones está asociado con problemas cardíacos y riesgo de muerte. En el 2004, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos prohibió la venta de suplementos dietéticos que contengan alcaloides de efedrina por razones de seguridad.

Algunas personas también creen que los productos “naturales” son seguros porque creen que estos medicamentos no contienen sustancias químicas.

Para muchos, las palabras “sustancias químicas” han llegado a significar tóxico o sintético, algo que debe evitarse. Pero todo está compuesto de sustancias químicas: la manzana en su frutero, la taza de cerámica en su alacena e incluso el aire que usted respira. De hecho, usted también está compuesto de sustancias químicas.

Sin embargo, es importante entender que aunque muchos suplementos herbarios o dietéticos (y algunos medicamentos recetados) provienen de fuentes naturales, “natural” no siempre significa que sea seguro o una mejor opción para su salud. Un suplemento herbario puede contener docenas de compuestos químicos y es posible que no se conozcan todos sus ingredientes. Los científicos están estudiando muchos de estos productos para identificar qué ingredientes pueden ser activos y para entender mejor sus efectos sobre el organismo.