Soprepeso y Obesidad

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    Con la aparición de la comida rápida que contiene altos niveles de grasa, azúcares, sal y condimentos, trajo consigo el aumento de peso corporal a personas que consumen normalmente estos alimentos, pero no es la única causante, existe también una predisposición hereditaria, genética, hormonal y psicológica que contribuye a incrementar el exceso de peso. Así como diferentes hábitos poco saludables: falta de actividad física, dieta desequilibrada, estilo de vida sedentaria y otros factores.

    “Mexico ocupa el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil y el segundo en adultos: UNICEF”. Somos el país de los pesados, con altos índices de obesidad y sobrepeso, aunque en ambos casos se considera exceso de peso o grasa acumulada, se diferencia por el índice de masa corporal (IMC)  (La obesidad es superior a 30 IMC y es un problema más serio). Estos padecimientos implican un gran riesgo y de no ser atendidos y controlados pueden llevar a la muerte.

    Las personas con gordura excesiva son más propensas a tener problemas de salud y pueden desarrollar la comorbilidad con otras patologías: diabetes, hipertensión, colesterol alto, insuficiencia cardíaca y renal, presión sanguínea elevada, endurecimiento de las arterias, infertilidad, problemas respiratorios y cancer, entre otros y también se pueden presentar trastornos psicológicos como: estrés, ansiedad, depresión, adicciones y trastornos alimenticios. Los problemas emocionales pueden llevar a los individuos a comer en exceso, como una vía de escape, dando paso al sobrepeso y obesidad.

    Desde una perspectiva psicológica y psiquiátrica, el trastorno compulsivo alimentario o de la conducta alimentaria, es un problema mental que lleva a comer grandes cantidades en poco tiempo (se da un atracón) presenta ansiedad por comer sin control cómo componente emocional y una adicción psicológica desencadenante. Después aparece la culpa, irritabilidad, fatiga, depresión e infelicidad y es un círculo vicioso que genera vacíos existenciales y la necesidad intensa de comer, obsesionándose por la comida y es similar a una droga. Este tipo de trastorno compulsivo se genera desde la infancia y en algunos casos también son de carácter hereditario.

    ETIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD

    La obesidad es una enfermedad multifactorial y un problema de salud que involucra factores “genéticos-biológicos, psicológicos, ambientales, sociales y culturales”. Las diferentes causas se entrelazan de manera direccional creando el padecimiento; pero con la atención médica de diferentes especialistas y la voluntad del paciente se puede lograr grandes cambios y una mejor calidad de vida.

    ESTIGMA SOCIAL

    Una persona obesa tiene que lidiar con estigmas sociales, muchas veces desde la familia, la escuela y el trabajo, ya que vivimos en una sociedad castigadora. Esto puede dañar la autoestima y bienestar psicológico del individuo y afectar sus relaciones personales.

    En el caso de los niños y adolescentes por ser una población vulnerable pueden ser objeto de bullying, críticas por su apariencia física y generar que se aíslen y puede tener un impacto en su desarrollo psicológico y social. Algunos jóvenes optan por dejar de comer o provocarse el vomito en caso de ingesta de alimentos y son víctimas ahora de anorexia o bulimia, trastornos que también pertenecen a los desórdenes alimenticios. Es importante que los padres o personas encargadas del cuidado de los menores, estén al pendiente de cualquier situación extrema que se presente y fomenten una vida sana en cuerpo y mente.

    PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD Y EL SOBREPESO

    La prevención inicia desde el vientre materno. Una madre que se alimenta de forma sana, hace ejercicio y genera pensamientos positivos le está dando un gran regalo de vida a su hijo. La etapa infantil es muy importante para enseñar buenos hábitos sobre alimentación y realizar actividades físicas frecuentes, evitar el sedentarismo y   limitar el consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares. La educación en nutrición es la clave para llevar acciones encaminadas a buscar un estilo de vida saludable y prevenir la obesidad y sobrepeso.

    ENEMIGO EN LA MESA

    Es fin de semana y mientras disfrutas de un programa de tv, comes una suculenta rebanada de pastel y te sirves una porción más. Pasas varias horas sentado sin actividad física y la noche te invita a salir a cenar, tú antojo en esta ocasión te lleva a una taquería y sin reparo, como si fuera el fin del mundo, te dispones “a comer como un pelón de hospicio” mientras piensas, que pedir un par de bebidas light van a contrarrestar todo lo que tú cuerpo recibe. El despertador sonó y es lunes, prefieres no desayunar sano en casa, porque recordaste que cerca de tu oficina hay un puesto de tamales. En tu plato desfiló el verde, el de mole dentro de un pan y los acompañaste de un champurrado de chocolate. Cómo es cierre de mes y tienes mucho trabajo, pides comida rápida, la elección pizza, y en tu plato aparecen grandes rebanadas de peperoni y no puede faltar tu preferida, la hawaiana, acompañada de un vaso grande de refresco. Lo primero qué haces llegando a casa es ir directo al refrigerador y al final terminas degustando el pan que compraste de camino a tu hogar.  Te ves al espejo y reparas en que tienes sobrepeso; te sientes mal pero no haces nada al respecto. Los días transcurren entre comidas con clientes que terminan siendo excesivas, abuso de alcohol y permanecer la mayor parte del tiempo sentado en tu lugar de trabajo, el coche y un sillón reclinable. Cada que intentas levantarte te cuesta trabajo, la ropa ya no te queda, nunca vas al club deportivo y la bicicleta para hacer ejercicio la utilizas de perchero, sientes remordimiento y culpa por no cuidar tu salud, pero rápidamente se te pasa y te dispones a tomar vino, acompañado de carnes frías y no es que tengas hambre, pero generaste malos hábitos y comer sin límites se ha convertido en una necesidad. Por fin mañana es sábado y te invitaron a una carne asada, empiezas tomando una cerveza y comes de forma compulsiva, tu cuerpo está al límite, pero te ofrecen cecina de Yecapixtla y no puedes decir que no, aunque sientes que el botón de tu camisa va a salir disparado. El tiempo transcurre entre la falta de ejercicio, malos hábitos alimenticios y empiezan los problemas de sobrepeso y después se convierte en obesidad. Tú cuerpo te pasa la factura y un día despiertas en el hospital a causa de un infarto y después de varios estudios médicos te diagnostican diabetes. Ahora tienes dos caminos a elegir…seguir con excesos o hacer cambios positivos en tu vida. ¡La decisión es tuya!

    Recuerda nunca dejes de creer en ti, en tus capacidades y en todo lo que puedes lograr, porque mereces vivir, sin un peso encima.

    *La autora es Psicoterapeuta y Orientadora en Tanatologia