De acuerdo al NINDS, siglas en inglés del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos e Infarto, los americanos gastan al menos USD$ 50,000 millones cada año por dolor en la espalda baja, y es ahora la causa No. 1 de incapacidad laboral en el mundo.

En un nuevo estudio publicado en los Anales de las Enfermedades Reumáticas, los investigadores reunieron datos de 117 estudios de 47 diferentes países y otros estudios complementarios. El dolor de la espalda baja es la causa principal de años perdidos por incapacidad (calculada sumando años perdidos como resultado de muerte prematura y el número de años vividos con discapacidad). Cerca de 1 en 10 personas sufre de dolor de espalda baja, con una prevalencia mayor en Europa occidental, y menor en el Caribe y América Latina. Asimismo, la creciente población mundial de personas mayores significa que viven más tiempo con dolor.

Además de la pérdida de productividad y años de vida, el mayor problema del dolor de espalda crónico es cómo tratarlo. Va desde los analgésicos estándar, aplicación de calor o hielo, hasta la cirugía en casos severos. Algunas personas prefieren la acupuntura o incluso medicamentos  más intensivos como los opioides, lo que plantea preocupaciones de adicción. Se piensa que una de las causas del dolor de espalda es el sedentarismo, por lo que uno de los tratamientos más efectivos resulta ser el ejercicio.

“El ejercicio puede ser el modo más efectivo de recuperarse rápido del dolor de espalda baja y ayudar a fortalecer los músculos abdominales y de la espalda. Mantener y desarrollar fuerza muscular es particularmente importante para personas con irregularidades óseas,” el NINDS escribe en su sitio web.

El mejor tipo de ejercicio para el dolor de espalda generalmente incorpora cierto trabajo muscular y estiramiento; algo como el yoga se cree que hace maravillas. Caminar y nadar también combinan la formación de músculo y el estiramiento, y cualquier incomodidad durante el ejercicio deberá desaparecer conforme el músculo empieza a formarse en los lugares correctos.

No existe una fórmula mágica para prevenir la aparición de dolor de espalda baja, sobre todo la que llega por la edad, pero hay maneras de mantener los cambios bajo control: por ejemplo, hacer actividad física regular y asegurándose de que los niños no lleven mochilas sobrecargadas con pesados libros escolares – con frecuencia hay niños que llegan a la sala de emergencia por lesiones relacionadas con las mochilas.

Teniendo en cuenta lo común y debilitante que puede ser el dolor de espalda, los autores del estudio sostienen que no está recibiendo la atención que debería. “Los gobiernos, los proveedores de servicios de salud y de investigación y los donantes tienen que prestar más atención a la carga que causa el dolor de espalda de lo que han hecho hasta ahora”, escriben los autores.


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