A las 3:00 de la madrugada suena la alerta. No es un simulacro. En cuestión de horas, un estacionamiento con capacidad para 1,500 autos comienza a transformarse en un hospital completamente operativo bajo tierra. Camas, ventiladores, monitores, quirófanos, incubadoras. Todo desciende tres niveles bajo concreto reforzado mientras en la superficie la amenaza es real. No es una escena de película: es el protocolo del Rambam Medical Center cuando el país entra en guerra: https://www.youtube.com/watch?v=BAM93WIanE0
Un hospital diseñado para resistir
La decisión de construir un hospital subterráneo no fue teórica. Durante la Segunda Guerra del Líbano, misiles impactaron a metros del campus hospitalario. La experiencia dejó una lección clara: la infraestructura sanitaria debía protegerse para seguir funcionando incluso bajo fuego. Así nació la instalación subterránea más grande de su tipo en el mundo. En tiempos de paz funciona como estacionamiento. En tiempos de guerra puede convertirse en un hospital con capacidad para hasta 2,200 pacientes distribuidos en tres niveles.
Medicina bajo fuego real
El 19 de junio, un misil iraní impactó deliberadamente un hospital en el sur de Israel. La amenaza dejó de ser hipotética. Rambam elevó su nivel de alerta, redujo actividades no urgentes y activó protocolos de evacuación interna. En conflictos recientes, helicópteros militares han aterrizado de manera simultánea en el helipuerto del hospital trasladando soldados heridos desde el sur del país. En solo cuatro minutos, los pacientes pueden estar dentro del área de trauma. Hospitales sin protección suficiente en Haifa, como Carmel y Fleiman, trasladaron neonatos, pacientes geriátricos y enfermos crónicos al complejo subterráneo de Rambam. Incluso centros de salud mental evacuaron a sobrevivientes del Holocausto para protegerlos bajo tierra.
La dimensión humana: salud mental y resiliencia
Durante los días más duros, se abrió una guardería subterránea para hasta 450 hijos de empleados, desde bebés hasta adolescentes. Con el sistema educativo cerrado, esta medida permitió que médicos y enfermeras pudieran seguir salvando vidas mientras sus propios hijos permanecían protegidos. Incluso se incorporaron perros de terapia para acompañar a soldados heridos y levantar la moral del equipo médico. En medio de la guerra, una sonrisa puede ser tan poderosa como un medicamento. Una lección compartida con México La experiencia presentada en el marco de la Asociación Médica México-Israel no es solo un testimonio de resistencia, sino una invitación a la preparación. México enfrenta sus propios riesgos: terremotos, huracanes y desastres naturales que pueden generar víctimas masivas. El modelo de Rambam demuestra que la anticipación salva vidas. Construir infraestructura resiliente, establecer protocolos claros, entrenar de manera constante y coordinar instituciones puede marcar la diferencia entre el caos y la respuesta organizada. Rambam no solo resiste la guerra. Lidera, cuida y sana. Y en esa transformación —de estacionamiento a hospital de guerra— hay una lección universal: la preparación no elimina la tragedia, pero sí reduce su impacto.
Para consultar esta noticia y todo el evento, sigue a Más Ideas S.C. y Diario Judío: De estacionamiento a Hospital de Guerra Asi se logra Rambam MC en Asociación Médica México Israel. (2026). YouTube [Video]. http://YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=BAM93WIanE0

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