La OMS estudia si la exposición alimentaria al aspartamo supone un factor de riesgo de cáncer

El consumo del aspartamo o el E-951 ya es considerado "seguro" por parte de la Efsa. La OMS busca revisar sus efectos y las recomendaciones de toma diaria Por - -

La Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC) perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se encuentra ultimando los resultados sobre la relación del aspartamo, un edulcorante artificial no nutritivo y el más utilizado como aditivo alimentario en el mundo, con el desarrollo de diferentes problemas de salud como el cáncer. Los resultados no se conocerán hasta la madrugada del 14 de julio cuando se publicará simultáneamente en The Lancet Oncology y la web de la OMS, pero ya han suscitado un importante revuelo mediático en las últimas horas.

Como recoge la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa), el aspartamo es una sustancia 200 veces más dulce que el azúcar que se ha investigado durante más de 30 años y se ha comprobado que su consumo es «seguro». Está autorizado para el consumo humano desde hace años y de hecho son muchas las bebidas, los postres dulces, lácteos o chicles que contienen este aditivo que se identifica como E-951. 

En 2013 la Efsa concluyó que el consumo diario de 40mg de este producto era seguro para la población general

En 2013 la Efsa publicó la, hasta entonces, mayor evaluación de los riesgos de la toma de aspartamo y sus productos de descomposición, la fenilalanina, el metanol y el ácido aspártico. El informe concluyó que el consumo diario de 40mg de este producto era seguro para la población general, aunque matizó que esta toma no era recomendable para los pacientes que padecen fenilcetonuria (PKU por sus siglas en inglés), una patología metabólica poco frecuente caracterizada por la falta de procesamiento de la fenilalanina, un aminoácido presente en las proteínas (y en este edulcorante) y que se acumula en los pacientes con esta patología generando diferentes problemas neurológicos.

En la misma revisión los expertos señalan que «han descartado un riesgo potencial de que cause daños genéticos o induzca cáncer». Al mismo tiempo que indican que no se había relacionado con daño neurológico ni con problemas durante el embarazo. Los autores recordaban a su vez que el E-951 y sus productos de descomposición son compuestos que también se encuentran de forma natural en alimentos como la fruta o la carne.

EDULCORANTES Y CÁNCER

Los edulcorantes artificiales representan una alternativa al azúcar, al contener menos calorías. Su representación en el mercado mundial es amplia, valorado en 7.200 millones de dólares (7.000 millones de euros). Durante los últimos años estos productos, incluidos el E-951, se han visto envueltos en diferentes polémicas sobre sus impactos en la salud humana, principalmente después de investigaciones en animales que los han asociado entre otras patologías con el cáncer.

En septiembre de 2022 The BMJ publicó un amplio estudio que concluyó en que el consumo de estos productos se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, en las que se incluía el infarto de miocardio y el ictus. Y en mayo de este año la OMS desaconsejaba su uso para controlar el peso corporal o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles.

El «uso de edulcorantes sin azúcar no confiere ningún beneficio a largo plazo en la reducción de la grasa corporal en adultos o niños» e incluso puede haber efectos indeseables

Esta recomendación parte de una revisión en la que se señala que el «uso de edulcorantes sin azúcar no confiere ningún beneficio a largo plazo en la reducción de la grasa corporal en adultos o niños» e incluso puede haber efectos indeseables a largo plazo como un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o incluso una mayor mortalidad en adultos.

Francesco Branca, director de Nutrición e Inocuidad de los Alimentos de la OMS, señaló entonces que los edulcorantes «carecen de valor nutricional» y que las personas «deben considerar otras formas de reducir la ingesta de azúcares libres, como consumir alimentos con azúcares naturales, como la fruta, o alimentos y bebidas no azucarados». El próximo 14 de julio la OMS publicará otro informe en el que evalúa los riesgos del aspartamo, revisa la infesta diaria aceptable y mide su exposición alimentaria.

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