• Todos somos parte del problema: pacientes, automedicación, médicos, farmacéuticas y farmacias, coincidieron especialistas universitarios y de la iniciativa privada
• La resistencia antimicrobiana causa al menos 700 mil muertes al año en el mundo; la OMS estima que en 2050 aumentará a 10 millones, alertó Samuel Ponce de León Rosales
• Mauricio Rodríguez Álvarez aseguró que esos medicamentos no sirven para tratar la COVID-19; sin embargo, en el orbe se han tratado 87.7 por ciento de los casos
• La UNAM y la empresa Reckitt suman esfuerzos en torno al Proyecto de Educación sobre Resistencia Antimicrobiana en México (PERAM), impartirá capacitación para médicos

La resistencia antimicrobiana (RAM) que presentan las bacterias a los antibióticos podría ser la próxima crisis de salud mundial, pues desde hace varios años es un problema creciente debido al uso inadecuado y desmedido que tenemos de estos medicamentos para tratar enfermedades que no siempre requieren de ellos, alertó un grupo de expertos de la UNAM.

Esta problemática, considerada una pandemia silenciosa, causa al menos 700 mil muertes al año en el mundo y, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2050 la cifra aumentará a 10 millones.

“Nuestra intención es llamar la atención sobre la resistencia a los antibióticos ante la presentación silenciosa que tiene el problema. No tiene la estruendosidad de una pandemia o de un huracán, pero sus consecuencias pueden ser mucho más graves”, afirmó el titular del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM, Samuel Ponce de León Rosales, entidad que para enfrentar este problema creó el Plan Universitario de Control de la Resistencia Antimicrobiana (PUCRA).

Que estos medicamentos ya no sirvan es grave y puede limitar prácticas médicas como los trasplantes, intervenciones quirúrgicas y tratamientos que requieren prevenir infecciones, ejemplificó el especialista.

En la conferencia de medios a distancia “La pandemia silenciosa. La resistencia antimicrobiana”, Ponce de León aclaró que se trata de un problema global, no sólo médico, en donde participamos todos como sociedad: los pacientes al exigirlos en las consultas y automedicarse; los médicos, quienes los recetan aun para enfermedades que no los necesitan; las farmacéuticas, al promover su compra; y las farmacias, al venderlos de forma desmedida en consultorios anexos.

El profesor de la Facultad de Medicina (FM) y vocero de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, Mauricio Rodríguez Álvarez, recordó que no sirven para tratar la COVID-19, infección viral, pero se usan en hospitales y en consultas ambulatorias para tratarla.

Documentó que en el mundo esta enfermedad ha sido atendida con terapias de antibióticos en 87.7 por ciento de los casos. No se deben usar de forma innecesaria, tampoco automedicarse, siempre se debe contar con la supervisión de un médico y, de preferencia, documentar la infección que se está tratando, apuntó.

Recomendó su empleo con base en las Guías de Práctica Clínica, disminuir su utilización en la agroindustria, regular su consumo en la salud humana, además de promover buenas prácticas y educación continua.

A su vez, Ana María Ocaña Castañeda, gerente médico de Reckitt, presentó el Proyecto de Educación sobre Resistencia Antimicrobiana en México (PERAM), el cual impulsan de manera conjunta esa empresa y la UNAM, a través del PUCRA.

Une esfuerzos de diversas entidades y disciplinas para realizar acciones sobre educación, dirigidas a disminuir el 50 por ciento del consumo de antibióticos a nivel global. Es una iniciativa que busca ser una hoja de ruta enfocada en personas con visión sostenible, utilizando el modelo establecido por la Organización de las Naciones Unidas para apoyar el “llamado a la acción”, acotó.

La resistencia ocurre dentro de nuestra casa con nuestras decisiones, en la consulta médica y con los alimentos que consumimos. Por ejemplo, cuando amanecemos con dolor de garganta lo primero que hacemos es tomar una tableta o una cápsula que nos sobró del antibiótico de la vez pasada. En todos está la dificultad y la solución, señaló.

En tanto, la coordinadora de actividades de la Red PUCRA y profesora del Posgrado de la UNAM, Guadalupe Miranda Novales, dio a conocer algunos puntos de la Declaración para el Control de la Resistencia Antimicrobiana Ciudad de México 2021, la cual destaca que se requiere elevar el nivel de prioridad y reconocer la necesidad de establecer prácticas transversales en los sectores de la administración pública y actores involucrados en el consumo de antimicrobianos, a fin de disminuirlo 30 por ciento durante el periodo 2022-2024, como parte de una primera fase.

Capacitación inmediata

En este contexto, Karen Flores Moreno, técnica laboratorista de la Red PUCRA y profesora de la Facultad de Química de la Universidad Nacional, anunció la realización del curso gratuito y a distancia “La resistencia antimicrobiana y el abordaje de las infecciones de vías respiratorias”, dirigido a estudiantes de la carrera de Medicina y médicos de atención primaria; también busca reconocer la amenaza que representa y mejorar la conciencia de su consumo.

Para inscribirse se puede consultar el sitio:
http://132.248.31.39/moodle/login/index.php