El impacto del Covid-19 en la salud mental

Sentir ansiedad, nerviosismo, agitación o tristeza es normal frente a situaciones extremas

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Según la Sociedad Española de Pisquiatría las situaciones como la crisis que estamos viviendo por la pandemia del Covid-19 tienen un impacto en nuestra salud mental, que puede manifestarse de diversas maneras y pueden haberse visto agravado durante las semanas de confinamiento, por factores como la soledad o la situación socioeconómica de cada persona.

Tal y como recuerda el Colegio de Psicólogos de Madrid experimentar un cierto nivel de ansiedad es necesario para que no bajemos la guardia frente a, por ejemplo, las medidas de seguridad establecidas que debemos observar por el bien común, y únicamente si estas emociones son muy intensas o duraderas deben preocuparnos. A lo que añade que siendo muy consciente de la necesidad de protegerse, la población mayor tiene sentimientos encontrados que van desde la necesidad de afecto, de ayuda o acompañamiento al miedo al contagio y la muerte, por lo que pueden verse afectadas psicológica, emocional y físicamente.

La ansiedad, el miedo o la tristeza son reacciones normales frente a situaciones inusuales que suponen afrontar niveles elevados de incertidumbre y estrés. En este sentido, en la ciudad china de Wuhan, epicentro del coronavirus, un 53% de la población ha recibido atención psicológica, tras el confinamiento, y un 5% ha sufrido algún trastorno mental de cierta gravedad.

“Las personas que tienen suficientes recursos tendrán más capacidad para superar esta situación que otras personas a quienes ha afectado más la pandemia como los propios enfermos o familiares de fallecidos, los profesionales de la salud, las personas vulnerables, y las personas que viven solas, o que han sufrido un impacto económico. Todas ellas deben contar con una red de apoyo. Para lo que debemos acercar los dispositivos de ayuda psicológica a la población”, considera Fernando Chacón, decano del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

También la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de que la pandemia desencadenará un “incremento masivo” de los problemas de salud mental a nivel mundial en los próximos meses, por lo que pide reforzar los servicios psicológicos por el impacto del confinamiento y el aislamiento sobre la población. “El impacto de la pandemia en la salud mental de la población es un hecho que debe preocuparnos”, asegura el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Ansiedad, estrés y depresión por el confinamiento

Emociones negativas

Los sentimientos y emociones que pueden aparecer en estos momentos son muy variados, pero conocerlos y aprender estrategias puede ayudarnos a afrontarlos con un menor desgaste emocional, consieran los expertos.

La reducción de interacción con las personas de nuestro entorno habitual puede hacer que sintamos una sensación de vacío. Por ello, la Fundación Pilares nos recuerdan que lo que debe propiciarse, tal como recomienda la OMS, es la distancia física entre las personas y no la distancia social. porque la cercanía de la comunidad es la que nos permite desarrollar la empatía y el compromiso para que nadie se quede atrás en la salida de esta pandemia.

Por ello, es importante mantener el contacto, siguiendo las restricciones, con personas de nuestro entorno, así como tener presente que siguiendo las recomendaciones sanitarias estamos ayudando a combatir al virus y sus consecuencias.

Hábitos saludables y actitud positiva

Aunque nuestras rutinas se hayan visto modificadas es importante adaptarlas y crear nuevas compatibles con unos hábitos saludables. Aprender a relajarnos, no anticipar pensamientos o sentimientos negativos, ser realistas, tener esperanza y pensar en actividades que nos gustaría realizar en el futuro son actitudes que nos ayudará a mantener el equilibrio.

Además, es muy importante seguir una alimentación variada, equilibrada y adecuada a las necesidades actuales, así como una rutina diaria de actividad física que nos facilite un sueño reparador por las noches.

Los expertos opinan que la resiliencia y la psicología positiva, mecanismos de defensa de la mente humana, se activan para adaptarnos a las nuevas circunstancias y superarlas. Y ante esta situación también pueden proteger nuestra salud mental y permitirnos salir fortalecidos de esta experiencia vital.