Aunque la acupuntura suele considerarse una práctica segura, en casos excepcionales pueden surgir complicaciones graves. En el Rambam Health Care Campus, un equipo médico logró tratar una infección poco frecuente que puso en riesgo la salud de una paciente y le provocó una rápida pérdida de movilidad. La paciente, una mujer activa de unos cincuenta años y sin problemas de salud significativos, acudió al Servicio de Urgencias del Rambam debido a una leve debilidad en una mano.
Los primeros estudios no permitieron identificar la causa, pero en las siguientes 36 horas su estado empeoró rápidamente y desarrolló una parálisis parcial de las cuatro extremidades. Una resonancia magnética urgente reveló un gran absceso en la región cervical que ejercía una presión peligrosa sobre la médula espinal.

Dra. Shachar Vider.
Al conocer que la paciente se había sometido a una sesión de acupuntura una semana antes, los médicos consideraron una posible relación entre el procedimiento y la infección. «Aunque se trata de una complicación excepcional, el antecedente de la acupuntura planteó la posibilidad de que se hubieran introducido bacterias a través de una aguja», explica la Dra. Shachar Vider, médica sénior de la Unidad de Cirugía de Columna Vertebral del Rambam. «Las infecciones en torno a la columna vertebral pueden avanzar rápidamente y ocasionar daños neurológicos graves».
El equipo quirúrgico realizó una intervención de urgencia para drenar el absceso y aliviar la presión sobre la médula espinal. Sin embargo, la aparición de un segundo absceso hizo necesaria una nueva operación. Tras el drenaje, la paciente comenzó a mejorar. La excepcionalidad del caso llevó al equipo del Rambam a documentarlo en un artículo publicado en la revista International Journal of Spine Surgery. Según la Dra. Vider, la literatura médica recoge únicamente 22 casos documentados de absceso epidural espinal tras tratamientos de acupuntura. Esta afección consiste en una acumulación de pus en el
espacio que rodea la médula espinal y puede causar daños graves si no se trata a tiempo.
El artículo analiza casos similares publicados durante los últimos 28 años y destaca la importancia de reconocer rápidamente esta complicación poco frecuente. Aunque la acupuntura se considera generalmente segura, los autores subrayan la necesidad de mantener estrictas medidas de higiene y actuar sin demora ante síntomas inusuales.
La Dra. Vider también señala que una complicación de este tipo no implica necesariamente una negligencia por parte del acupuntor. «Este caso nos recuerda la importancia de prevenir las infecciones, incluso durante procedimientos aparentemente sencillos, y de buscar atención médica oportuna cuando aparecen síntomas inusuales», concluye.
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