Diariamente, tus ojos reciben distintos tipos de luz, aunque hay una que puede ser perjudicial para tu salud: la azul. Pero ¿qué es la luz azul y cómo te afecta?

A continuación, conocerás en qué consiste y sus principales implicancias.

¿Qué es la luz azul?

Para comprender de qué se trata, debemos conocer algo de física básica. Empecemos: cada color del espectro de luz que ves cuenta con dos elementos:

1. Longitud de onda.

2. Nivel de energía. 

Pues bien, la luz azul posee longitudes de onda más cortas y de mayor energía que otros tonos.

La encontramos en los aparatos que usas casi sin descanso durante todo el día: smartphones, tablets, computadores, televisores, entre otros.

No obstante, la luz azul no se encuentra solo en estos dispositivos, sino que proviene también de la principal fuente de energía del planeta: el Sol.

Este tipo de luz no es perjudicial, sino al contrario, es beneficiosa para el cuerpo, ya que durante el día es capaz de regular el ritmo circadiano o ciclo de vigilia y sueño, entre otros beneficios.

¿Cómo afecta la luz azul de las pantallas?

Según datos entregados por la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile, el tráfico total de Internet fija y móvil creció un 40% a marzo de 2020.

Lo anterior quiere decir (entre otras cosas) que, cada vez más, existe un mayor tiempo de exposición a la luz azul.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Insomnio: Steven Lockley, neurocientífico de la Escuela de Medicina de Harvard (EE. UU.), comprobó que suprime la síntesis de la “hormona del sueño” o melatonina mucho más que la luz verde. Esto provoca que te sea difícil conciliar el sueño después de estar en contacto con la pantalla.

Posible fatiga ocular: aunque falta más investigación al respecto, algunos científicos han vinculado una prolongada exposición a la luz azul con problemas oculares, como la fatiga o daño a la retina. ¿Qué los llevó a pensar aquello? Los efectos que tiene la luz solar de alta energía en nuestros ojos. Sin embargo, la American Academy of Ophthalmology señala que “la pequeña cantidad de luz azul que proviene de las pantallas (…) cause ningún daño a nuestros ojos.”

Si bien fuentes de categoría aseguran que la luz azul no provoca problemas de visión, resulta previsorio cuidarse. Y saber que estas dolencias tienen que ver con cómo usas la pantalla más que por la luz que emiten.

3 medidas para evitar problemas relacionados con el uso de pantallas

Por el estilo de vida actual, es casi imposible evitar la luz azul.

Ahora bien, existen algunas acciones que puedes tomar para contrarrestar los efectos de la exposición nocturna a ella, reducir el cansancio ocular y evitar noches de insomnio.

1. Disminuir el tiempo de uso de las pantallas

Este es uno de los consejos más lógicos, pero a la vez uno de los más difíciles de lograr.

Puedes comenzar estableciendo horarios para usar tu smartphone luego de la jornada laboral y así evitar su uso unas horas antes de dormir.

Existen dispositivos que tienen funciones para recordarte el tiempo que llevas utilizándolo, lo que te permitirá tomar conciencia de tus patrones de uso.

2. Ajustar el brillo y el contraste de tus dispositivos electrónicos

Si tu pantalla brilla más que el entorno, tus ojos tendrán que esforzarse más para enfocar la mirada.

Por ello, se recomienda graduar el brillo de las pantallas móviles que ocupas y nivelarlas con la luz de tu entorno. También es aconsejable incrementar su contraste para reducir la fatiga ocular.

3. Usar anteojos para luz azul

En el mercado existen los anteojos para luz azul, que dentro de sus características tienen el filtrar un porcentaje de luz azul que llega desde las pantallas móviles o de tu computador.

Ahora que sabes cómo afecta la luz azul de las pantallas, cuidarte de la fatiga ocular y tener una buena noche de sueño es posible. Solo depende que sigas buenos hábitos en el uso de la tecnología que tienes al alcance de tu mano.