Todo lo que debes saber sobre el virus del herpes labial y cómo controlar los brotes.

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Es común que, de un día para otro, aparezca una pequeña ampolla en el borde de los labios acompañada de ardor, comezón o una sensación de hormigueo. Muchas personas la conocen como «calentura» o «fuego», pero en realidad se trata del herpes labial, una infección causada por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), uno de los virus más frecuentes en todo el mundo.

Foto de Kamal Hoseinianzade en Unsplash

Aunque suele desaparecer por sí solo después de algunos días, el herpes labial genera muchas dudas. ¿Por qué aparece? ¿Se puede evitar? ¿Es contagioso? La respuesta es sí: además de ser muy común, también puede transmitirse fácilmente de una persona a otra si no se toman las precauciones adecuadas.

¿Por qué aparece el herpes labial?

El herpes labial se produce cuando una persona entra en contacto con el virus del herpes simple tipo 1. Esto puede ocurrir mediante un beso, al compartir vasos, cubiertos, toallas, rastrillos, bálsamos labiales o cualquier objeto que haya estado en contacto con una lesión activa.

Sin embargo, lo más curioso de este virus es que, una vez que entra al organismo, permanece allí para toda la vida. Después de la infección inicial, el virus se mantiene inactivo dentro de las células nerviosas y puede pasar meses o incluso años sin causar ningún problema. En muchas personas nunca vuelve a manifestarse, mientras que en otras puede reactivarse varias veces a lo largo de su vida.

Diversos factores favorecen que el virus «despierte». Entre los más comunes se encuentran el estrés, la falta de descanso, la fiebre, otras enfermedades, los cambios hormonales, la menstruación, la exposición prolongada al sol, el frío intenso o cualquier situación que provoque una disminución de las defensas del organismo.

Antes de que aparezcan las ampollas, es frecuente sentir hormigueo, picazón, ardor o una ligera molestia en la zona de los labios. Horas después, comienzan a formarse pequeñas ampollas llenas de líquido transparente que pueden romperse, liberar su contenido y, finalmente, convertirse en una costra que desaparece a medida que la piel cicatriza. Todo este proceso suele durar entre una y dos semanas.

¿Qué hacer cuando aparece un herpes labial?

Aunque actualmente no existe una cura definitiva para eliminar el virus del organismo, sí es posible disminuir las molestias y favorecer una recuperación más rápida si se actúa desde los primeros síntomas.

Lo primero es evitar tocar las ampollas. Si accidentalmente se hace, es importante lavar las manos con agua y jabón para impedir que el virus se propague a otras partes del cuerpo, como los ojos, o que se transmita a otras personas.

Mientras exista el brote, también es recomendable evitar besar a otras personas y no compartir objetos de uso personal como vasos, cubiertos, toallas, cosméticos o protectores labiales.

Para aliviar el dolor, muchas personas encuentran útil colocar compresas frías sobre la zona afectada o consumir bebidas y alimentos fríos. En cambio, los alimentos muy calientes, picantes, salados o cítricos pueden aumentar la irritación de las lesiones.

Mantener una buena hidratación, descansar lo suficiente y controlar el estrés también puede ayudar a que el organismo responda mejor frente al brote. En algunos casos, los analgésicos de venta libre pueden disminuir el dolor, siempre siguiendo las indicaciones médicas o las instrucciones del producto.

¿Qué recomienda el sector salud?
Las instituciones de salud señalan que el herpes labial suele ser una infección leve y que, en la mayoría de los casos, desaparece sin necesidad de un tratamiento específico. Sin embargo, recomiendan acudir al médico cuando las lesiones son muy frecuentes, tardan más de dos semanas en sanar, presentan pus, el enrojecimiento se extiende, aparece fiebre o la persona tiene un sistema inmunológico debilitado.

Asimismo, los especialistas indican que los medicamentos antivirales pueden ser de gran ayuda si se administran durante las primeras horas del brote, incluso antes de que aparezcan las ampollas. Estos medicamentos no eliminan el virus, pero sí pueden reducir la intensidad de los síntomas, acelerar la cicatrización y disminuir la duración del episodio.

Otra recomendación importante es proteger los labios del sol mediante el uso de protectores labiales con filtro solar, especialmente en personas que presentan brotes después de una exposición prolongada a la luz solar. Mantener hábitos saludables, dormir adecuadamente y fortalecer el sistema inmunológico también contribuyen a disminuir la posibilidad de nuevas reactivaciones.

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