Llegó la época del año en la que las enfermedades están acechándonos y no nos referimos a una simple gripe, un dolor de garganta o una tos, te estamos poniendo al día porque los vienen CON TODO en estas fechas  y podrían estar presentes ¡en tus manos!

Si notas ampollas en la palma y los dedos de tus manos, lo mejor es que acudas con un especialista para que te valore ya que los virus son partículas infecciosas tan pequeñitas e imperceptibles que buscan un lugar dónde hospedarse y al hacerlo provocan infecciones cutáneas.

Tipos de virus

Virus del Herpes Simple (VHS)

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan que, la infección por el Virus del Herpes Simple (VHS), puede deberse al Virus del Herpes Simple de tipo 1 (VHS-1) o al Virus del Herpes Simple de tipo 2 (VHS-2).

El VHS-1 se transmite principalmente por contacto de boca a boca y causa infecciones en la boca o a su alrededor (herpes labial).

 El VHS-2 se transmite casi exclusivamente por vía sexual y provoca infecciones en la zona genital o anal (herpes genital). Sin embargo, el VHS-1 también puede transmitirse a la zona genital por contacto bucogenital y provocar herpes genital.

Una investigación de la Universidad de Pennsylvania, advierte que una de las complicaciones por el Virus del Herpes Simple, puede ser el panadizo herpético, infección dolorosa de los dedos de la mano, que afecta principalmente la falange distal, es decir, los huesos localizados en las puntas de los dedos.

 El virus entra a través de una herida en la piel. El dedo está hinchado y con ampollas minúsculas llenas de líquido (vesículas), las cuales tienen que ser tratadas de inmediato por un especialista.

Virus del Herpes Zóster

 

Es una erupción de sarpullido o ampollas en la piel. Es causada por el virus de la varicela-zoster y permanece en el cuerpo. Cuando el zóster brota, sigue el trayecto de los nervios de la piel (dermatoma) por lo que causa complicaciones en ella.

Las manifestaciones se caracterizan por presencia de dolor, quemazón, hormigueo e hinchazón y ampollas en las manos y los dedos.

Especialistas de la OMS advierten que el dolor es muy intenso y hay que evitar en la medida de lo posible no tocar las ampollas ya que se pueden romper.

Mucha gente puede presentar ampollas o afectaciones en sus dedos sin saber que está siendo afectado por el virus del herpes zóster (culebrilla). Lo mejor es acudir a un especialista en cuando presenten dolor y antes de que salgan las ampollas.

El virus se propaga mediante el contacto directo con las secreciones de las ampollas del sarpullido causadas por la culebrilla.

Una persona con culebrilla activa puede propagar el virus cuando el sarpullido se encuentra en la fase de las ampollas. Cuando se forman las costras en las ampollas, la persona deja de ser contagiosa.

¿Qué hacer?

Expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan:

Mantener el sarpullido cubierto.

Evitar tocar o rascar el sarpullido.

Lavarse las manos frecuentemente para prevenir la propagación del virus de la varicela zóster.

Hasta que se formen costras en las ampollas del sarpullido, evite el contacto con cualquier persona, pero sobre todo con:

Mujeres embarazadas

Bebés prematuros o con bajo peso al nacer

Personas con sistemas inmunitarios debilitados (como las que toman medicamentos inmunodepresores o están recibiendo quimioterapia, las que han recibido trasplantes de órganos y las que tienen la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).