Aunque lo normal es usar la palabra “grasa” con una connotación negativa, no todos los alimentos incluidos en esta categoría son el enemigo público número uno de una dieta sana.

Es más, existen bastantes grasas que, lejos de perjudicar la salud, nos sientan de maravilla porque optimizan el funcionamiento del coco, ayudan a controlar el peso, fomentan la salud cardíaca o mejoran el estado de ánimo. Toma buena nota de este “top 9” de grasas saludables, ricas en grasas insaturadas.

Ácidos grasos Omega-3. Asociados al desarrollo del cerebro y a la salud ocular, combaten la demencia, mejoran la capacidad de aprendizaje y la memoria . Además de que reduce la tensión arterial y la inflamación.

Ácido pinolénico. Se encuentra en las semillas de una especie de pino asiático (Pinus koraiensis). Su principal ventaja es que estimula la secreción de ciertas hormonas que incrementan las señales de saciedad en el cerebro y reducen considerablemente la ingesta de alimentos.

Ácido linoleico conjugado. No descartes a esta mezcla de ácidos grasos de cadena larga como posible aliada en tu dieta de adelgazamiento. Diversos estudios en modelos animales sugieren que su consumo ayuda a reducir la grasa corporal y a perder peso. Aunque aún está por demostrar que tenga el mismo efecto en humanos (y a qué dosis)

Aceite de linaza. Procede de las semillas de lino (Linum usitatissimum). Gracias a su contenido en ácidos grasos omega-3, pero también omega-6 y omega-9, combate la inflamación, reduce los niveles de colesterol “malo” (LDL) y mejora la salud cardíaca.

Aceite de cáñamo. Contiene cannabidiol, que por su efecto analgésico resulta muy eficaz para combatir el dolor.

Aceite de soja. Gracias a su contenido en ácido linoleico, su consumo reduce el riesgo de diabetes en un 46%. Además, reemplazar las grasas saturadas por aceite de soja reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

Aceite de sésamo. Es capaz de reducir la presión arterial (14 puntos) y el colesterol (un 26%) cuando se consume regularmente, además de ayudar a prevenir el cáncer y pararle los pies al párkinson.

Aceite de oliva. El “oro líquido” de la dieta mediterránea protege los vasos sanguíneos, reduce las infecciones provocadas por bacterias como E. coli, reduce las enfermedades coronarias y, en general, ayuda a que el paso de los años sea compatible con una alta la calidad de vida.

Aceite de cacahuete. Muy usado en la cocina oriental, es rico en vitamina E. Y se ha demostrado que consumiéndolo durante 24 semanas consecutivas reduce el exceso de “colesterol malo” (HDL) que circula por el torrente sanguíneo.

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