Un dispositivo elimina el pinchazo de los dedos para conocer los niveles de azúcar en pacientes con diabetes

    Cnoga dice que ha creado el primer medidor de glucosa no invasiva disponible comercialmente, que utiliza una cámara y algoritmos para leer los cambios en el color de los dedos

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    Los pacientes con diabetes saben que uno de los mayores desafíos en el manejo de la dolencia es el seguimiento de sus niveles de azúcar en la sangre o glucosa. Para hacer eso, la única opción disponible en la actualidad es mediante el uso de medidores de glucosa estándar, dispositivos que requieren múltiples pinchazos en los dedos cada día, un proceso doloroso.

    Durante años, investigadores han estado tratando de encontrar una forma no invasiva, más rápida y más fácil de controlar la glucosa en sangre. Incluso los dispositivos más avanzados en uso hoy en día, como los sensores de aguja, que pueden rastrear la glucosa continuamente, deben insertarse debajo de la piel cada una o dos semanas.

    Ahora, la nueva empresa Cnoga Medical Ltd., con sede en Cesarea, dice que ha encontrado una forma de rastrear los niveles de glucosa en sangre sin pinchazos ni dolor. Su medidor de glucosa, ya aprobado para su uso en numerosos países en todo el mundo, utiliza una cámara para proporcionar un diagnóstico de los niveles de glucosa en sangre al observar los cambiantes colores del dedo del usuario.

    Durante un breve período de entrenamiento, el dispositivo aprende a correlacionar el tono de la piel del usuario con las lecturas previas del nivel de glucosa.

    La tecnología recibió luz verde de uno de los principales especialistas en diabetes del mundo, el Prof. Andreas Pfützner, MD, PhD, quien vino a Israel para presentar sus conclusiones a la compañía después de haber probado la tecnología en dos estudios clínicos en Alemania.

    “Los resultados fueron sorprendentes”, dijo a The Times of Israel en una entrevista telefónica. Pfützner realizó dos ensayos clínicos en su instituto para validar el rendimiento de la tecnología, y en ambos estudios descubrió que el dispositivo médico funcionaba “con un sorprendente nivel de precisión”, el mismo que el de los sensores de aguja.

    “Cnoga logró el mismo nivel de monitoreo que los dispositivos invasivos”, dijo.

    “No he visto esto antes”, dijo. “Es un dispositivo maravilloso” y una “verdadera alternativa” a los sensores de aguja semi-invasivos actuales utilizados para la monitorización del tratamiento en pacientes con diabetes, explicó.

    Como director general del Instituto de Ciencia & Salud Pfützner, Centro de Diabetes & Práctica en Mainz, Alemania, Pfützner ha realizado más de 350 estudios clínicos como investigador principal, incluidos más de 100 proyectos de investigación clínica con tecnologías relacionadas con la diabetes. Dijo que no está afiliado a la compañía, pero que le pagaron para realizar el ensayo clínico, que es lo que generalmente se hace.

    “La medición de la glucosa es una solución dolorosa”, dijo Pfützner. Encontrar una forma de controlar la glucosa sin dolor “es la necesidad médica no satisfecha más urgente en el tratamiento de la diabetes”.

    El Prof. Andreas Pfützner, director gerente del Instituto de Ciencia y Salud Pfützner, Diabetes Center & Practice en Mainz, Alemania (Cortesía)

    En su presentación, Pfützner dijo que el dispositivo TensorTip, también conocido como el CoG, desarrollado por Cnoga brinda acceso no invasivo a la información sobre el azúcar en la sangre. Y en caso de resultados de emergencia o poco claros, se puede usar un medidor de azúcar en la sangre regular adicional usando tiras reactivas para confirmar las lecturas.

    “En ambos estudios, se demostró que CoG realiza un seguimiento fiable de los valores de azúcar en sangre cuando se calibra adecuadamente. El rendimiento del dispositivo fue similar a los resultados obtenidos recientemente con sensores de aguja, que se han hecho muy populares para rastrear la glucosa tisular de forma continua, y que deben insertarse debajo de la piel cada 7 a 14 días”, dijo Pfützner en su presentación de los resultados de la prueba.

    “Por el contrario, TensorTip es realmente no invasivo y, después de una semana de calibración intensiva, permite un acceso sin dolor a un número ilimitado de lecturas de azúcar todos los días sin necesidad de reemplazar las piezas desechables. El dispositivo se puede usar por más de dos años y, por lo tanto, es menos costoso cuando se considera todo el período de uso”.

    “En consecuencia, TensorTip CoG puede proporcionar información de glucosa confiable sobre una base diaria. Es una verdadera alternativa a los sensores de aguja semi-invasivos actuales utilizados para la monitorización del tratamiento en pacientes con diabetes”.

    Cada seis segundos, una persona muere de diabetes, y con 415 millones de personas en todo el mundo, es probable que se convierta en la mayor epidemia en la historia de la humanidad. También es una de las enfermedades más costosas, que representa el 12 por ciento del gasto anual en atención médica en todo el mundo.

    Sin un seguimiento preciso, la diabetes mal controlada puede conducir fácilmente a ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, ceguera y flujo sanguíneo reducido, lo que puede causar infecciones graves de las extremidades y, en última instancia, la amputación. Un nivel muy bajo de glucosa en la sangre también puede causar confusión, pérdida de la conciencia y convulsiones.

    Primero en el mercado

    “Somos la primera compañía en el mundo que ha logrado construir un medidor de glucosa no invasivo que cumple con los estándares de precisión y calidad globales”, dijo por teléfono Steven Mcwan, vicepresidente de ventas globales y marketing de Cnoga. “Este es el primer medidor comercial de glucosa no invasiva”.

    El dispositivo ya recibió certificaciones regulatorias de la Unión Europea, Brasil y China y la compañía comenzará el proceso para obtener la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. en 2018, dijo. “Fue una movida estratégica obtener las aprobaciones en Europa y en los países en desarrollo primero”, ya que el proceso es más corto y menos costoso, dijo Macwan.

    Muchas compañías intentaron crear formas no invasivas para controlar la glucosa, pero fracasaron, explicó, porque intentaron crear un dispositivo universal: un dispositivo para todos. Cnoga personalizó su dispositivo, dijo.

    Durante la primera semana de uso, los pacientes se punzan los dedos y toman sangre varias veces al día con un medidor de glucosa regular para ayudar a calibrar el dispositivo de Cnoga.

    En esa semana, el software aprende las características del cuerpo y recopila datos sobre el paciente, como el color de la sangre y cómo ésta cambia con el tiempo en relación con los niveles de glucosa del cuerpo.

    Imagen ilustrativa de un paciente con diabetes midiéndose los niveles de azúcar en la sangre (Maya23K, iStock de Getty Images)

    Una vez que el dispositivo está calibrado, los pacientes insertan su dedo durante unos 40 segundos mientras que una serie de diodos emisores de luz (LED) emite luz en longitudes de onda de visual a infrarrojo a través de la punta del dedo. A medida que las ondas de luz pasan a través de la yema del dedo, parte de ella se absorbe y otra se refleja. Un sensor de cámara, similar al que se encuentra en las cámaras digitales profesionales, detecta los cambios en la señal de luz reflejada en tiempo real.

    Utilizando algoritmos patentados y gran cantidad de datos recopilados anteriormente, el software de la empresa analiza la correlación entre la señal recibida y los parámetros biológicos del paciente para proporcionar una lectura del nivel de glucosa en la sangre. Estos datos luego se muestran en el monitor en la parte posterior de la máquina y también se pueden enviar, por la nube o por teléfono celular, al centro médico de los pacientes.

    La tecnología aún no ha sido aprobada para su uso en niños, dijo Macwan, ya que los ensayos solo se realizaron en adultos.

    El producto ya está a la venta, a través del sitio web de la empresa, en países como Alemania, Italia y Francia, y estará disponible para los israelíes antes de fin de año, dijo Macwan. El precio final para el usuario es de alrededor de $1,000 a $1,500, dijo.

    El medidor de glucosa no invasivo de Cnoga resultó ser tan preciso como los dispositivos invasivos con aguja utilizados en el mercado (Cortesía)

    Otros posibles usos

    Utilizando el mismo enfoque, de investigar la relación entre la pigmentación del color del tejido y las lecturas biológicas, la compañía busca proporcionar dispositivos no invasivos para monitorear otros signos vitales.

    A finales de año comenzará a comercializar su producto más nuevo, llamado MTX, un sistema de autocontrol, todo en uno, de bolsillo, que puede recopilar parámetros como presión arterial, rendimiento cardíaco, hemoglobina, pH, conteo de glóbulos rojos y gases en sangre. Muchos de estos parámetros hasta ahora solo podían medirse a través de pruebas invasivas realizadas en laboratorios de especialistas o en hospitales, y la tecnología puede ser de particular relevancia para quienes viven lejos de los centros médicos, dijo la compañía.

    Creada en 2004, Cnoga fue fundada por el empresario Dr. Yosef Segman, un PhD en matemáticas, cuya nueva empresa anterior, Oplus Technologies, se vendió a Intel por unos $100 millones. La firma ha recaudado unos $63 millones hasta la fecha, según Start-up Nation Central, una organización sin fines de lucro que rastrea la industria. Los inversores incluyen Texas Instruments, la Fundación BIRD, Go Capital Ltd. de China y BOE Technology Group. Cnoga tiene oficinas en Shanghai y Sao Paulo.